A su vez, para contrarrestar el hecho que "construir una ciudad en medio del desierto no es sostenible", se construirá una central de energía solar que proporciona la energía necesaria, tanto para la construcción de la ciudad, como para su posterior actividad diaria.
El proyecto de Masdar demuestra que las cosas, con voluntad política, pueden hacerse de otra forma más racional, más sostenible, más respetuosa.
El proyecto Gran Scala es una prueba de que la voluntad política en este país, el único criterio de sostenibilidad que maneja es de la sostenibilidad económica. Y, encima, tienen la hipocresía y la desfachatez de ponerle la etiqueta de "ecológica", "sostenible" o "vertebradora del territorio".
Y no hablamos del vicio, juego o como ellos lo llaman, ocio...


